Cartagena instala cinco sensores inteligentes para medir flujos turísticos y convertirse en laboratorio de referencia para toda la Región
El Ayuntamiento de Cartagena ha dado un nuevo paso en su estrategia de transformación digital con la instalación de cinco sensores de afluencia peatonal en las principales zonas turísticas del centro histórico. Los dispositivos, desarrollados por la compañía tecnológica Libelium, ya están operativos en la Plaza del Ayuntamiento, la Calle Mayor y la Plaza San Francisco, entre otros puntos de alta concentración de visitantes, y permitirán monitorizar en tiempo real los movimientos de personas que transitan por el corazón de la ciudad.
Esta actuación, enmarcada en la iniciativa SmartRegion de la Región de Murcia y cofinanciada con fondos FEDER, se basa en el despliegue de sensores Smart Spot Crowd que utilizan tecnología WiFi y Bluetooth para detectar dispositivos móviles de forma totalmente anónima y segura, cumpliendo estrictamente con la normativa RGPD mediante algoritmos de ofuscación.
La información captada no se queda en un plano aislado, sino que será volcada tanto al gemelo digital local, ya operativo, como a la plataforma SmartRegion de la Comunidad Autónoma, lo que permite una visión multisectorial que trasciende los límites municipales.
Uno de los principales valores añadidos de esta implantación es su dimensión regional. Al integrar los datos en la plataforma autonómica, la ciudad portuaria se convierte en un auténtico banco de pruebas para el conjunto de la Región de Murcia. Los patrones de comportamiento turístico, los picos estacionales y las soluciones de desvío de flujos que se ensayen en el centro histórico de Cartagena podrán ser extrapolados a otros municipios, de modo que la experiencia acumulada en el principal destino turístico de la comunidad sirva como hoja de ruta para optimizar la movilidad peatonal y la gestión de espacios públicos en localidades como Murcia capital, Lorca o los municipios del Mar Menor.
Esta red de sensores permitirá a los técnicos municipales y regionales monitorizar la afluencia en puntos críticos para mejorar la experiencia del visitante y reducir la congestión en horas punta, al tiempo que los datos objetivos servirán para diseñar infraestructuras como carriles peatonales o áreas de descanso, siguiendo el éxito de proyectos previos como el Bosque Romano.
En el ámbito de la seguridad, la detección temprana de aglomeraciones facilitará la coordinación de los servicios de emergencia en eventos masivos, mientras que el fomento de rutas peatonales eficientes contribuirá a reducir la huella de carbono, un modelo de movilidad verde que podrá trasladarse a otros cascos históricos de la Región.
La concejala delegada de Proyectos Europeos, Cristina Mora, ha subrayado el impacto regional de esta iniciativa y ha asegurado que no se trata solo de mejorar la experiencia del turista que visita Cartagena, sino de construir un conocimiento compartido que revierta en todo el ecosistema regional.
"Cartagena actúa como un laboratorio urbano en vivo; los datos que generamos aquí nos permiten afinar la gestión local, pero también sirven de modelo para el resto de la Región. Este es el verdadero espíritu de SmartRegion. Es decir, que una ciudad aprenda y que ese conocimiento se transfiera al conjunto del territorio", ha señalado Mora, quien ha destacado que esta implantación ha sido posible gracias a la alta madurez tecnológica del municipio, forjada tras años sumando capas de inteligencia que van desde sensores de tráfico hasta el gemelo digital.
Con esta nueva capa de inteligencia integrada en SmartRegion, Cartagena no solo resuelve problemas locales, sino que se posiciona a la vanguardia de los Espacios de Datos Europeos. La ciudad utiliza los datos para simular futuros escenarios y, a través del proyecto SENSE, caminar hacia el Citiverso, un entorno virtual 3D inmersivo donde la planificación urbana y la participación ciudadana se fusionan.